El principio básico de funcionamiento del mezclador de hormigón hidráulico gira en torno al sistema de transmisión hidráulica, lo cual le otorga ventajas significativas frente a las transmisiones mecánicas tradicionales. En este sistema, el motor primario (motor eléctrico o motor diésel) no acciona directamente el eje de mezcla, sino que impulsa una bomba hidráulica. El aceite a alta presión generado por la bomba se transmite a través de tuberías a un motor hidráulico, el cual convierte la energía hidráulica en potencia de rotación para accionar las palas mezcladoras. Esto principio básico de funcionamiento logra una conexión "flexible" entre la fuente de energía y el mecanismo de trabajo. La manifestación más directa de este diseño es la mejora revolucionaria en el método de Accionamiento . El operador puede fácilmente lograr una regulación sin escalones de la velocidad de mezcla a través de una válvula de control, desde revoluciones muy bajas hasta operación a alta velocidad, permitiendo la personalización del modo de mezcla óptimo para concretos de diferentes viscosidades y fórmulas. Más importante aún, el sistema hidráulico proporciona una protección integrada contra sobrecargas; si la carga de mezcla aumenta repentinamente demasiado, la presión del sistema sube y una válvula de alivio libera dicha presión, protegiendo así componentes clave como el motor y la caja de engranajes de daños, algo que no se logra fácilmente con transmisiones puramente mecánicas.
Este sistema preciso y potente método de Accionamiento mejora directamente la características de mezcla de la mezclador de hormigón hidráulico . El proceso de mezcla puede comenzar con una marcha muy suave y sin impactos, eliminando el enorme efecto de inercia del arranque tradicional directo del motor y extendiendo la vida útil mecánica. Durante el proceso de mezcla, la velocidad precisamente controlable permite al operario optimizar la intensidad y el tiempo de mezcla, asegurando que incluso concretos difíciles de mezclar (por ejemplo, aquellos que contienen fibras o áridos ligeros) alcancen una uniformidad extremadamente alta. Además, el método de descarga suele integrarse en el sistema hidráulico. Tanto al inclinar el tambor de mezcla mediante cilindros hidráulicos como al abrir una gran puerta inferior, la operación resulta muy sencilla, suave y